El futuro de la movilidad pasa por el desarrollo tecnológico en busca de una mayor seguridad vial. La creación de una red que permita la conectividad entre los coches, las carreteras y los servicios de emergencia permitirá una supervisión casi en tiempo real de la red de carreteras y una respuesta más rápida en caso de accidentes o incidentes.
Sin embargo, estos planes parecen extenderse sólo a las carreteras de alta capacidad que ya están en la red, dejando más carreteras secundarias fuera de nuestra infraestructura interconectada. Para llegar a ese 54% de nuestras carreteras que quedan fuera del alcance de los mecanismos de conectividad convencionales, la tecnología 5G por satélite parece ser la solución perfecta.
A diferencia del 4G, la implantación de esta tecnología proporcionará cobertura total incluso en zonas remotas o de alta montaña por donde pasan carreteras secundarias. El sistema utilizado para lograr esta cobertura total será con constelaciones de nanosatélites de órbita terrestre baja bajo el estándar 5G IoT (Internet de las Cosas). En este sentido, Sateliot desplegará 64 satélites durante el próximo año y medio para ofrecer cobertura a los coches conectados en cualquier parte del mundo.
Uno de los sistemas para coches que se beneficiará de este tipo de cobertura global es el sistema eCall, instalado en los vehículos vendidos desde 2018. La conectividad por satélite permitirá geolocalizar el coche en cualquier momento y lugar, posibilitando unos servicios de emergencia más rápidos y eficaces. Se calcula que alrededor de 51 millones de vehículos están equipados con el sistema eCall en todo el mundo, y la implantación de este sistema ha salvado más de 11.000 vidas y evitado más de 260.000 accidentes al año
También hay varias aplicaciones futuras de la tecnología 5G en los coches conectados. Los vehículos se comunicarán con la infraestructura vial, como semáforos o elementos de seguridad similares, manteniendo un flujo constante de información compartida.
Además, la tecnología 5G también se utilizará para mejorar la gestión de los puntos de recarga de vehículos eléctricos, mejorando así la movilidad eléctrica. Del mismo modo, esta conectividad ayudará a reunir la información relevante para actuar en caso de robo del coche o de problemas mecánicos.
Por último, otra aplicación de los coches conectados será en el sector del ocio y el entretenimiento, ya que los conductores y sus pasajeros podrán acceder a opiniones de otros conductores sobre áreas de descanso recomendadas, restaurantes, parajes naturales, etc., a lo largo de su ruta.
Se trata de un futuro apasionante que se hará realidad muy pronto, todo gracias a la conectividad por satélite estándar.